EN COLECTIVO

EXPOSICIÓN: INTROITUS. GÉNERO, IDENTIDAD Y POSCOLONIALISMO EN LA OBRA DE MUJERES ARTISTAS DEL CARIBE COLOMBIANO.

Con COLECTIVO LA REDHADA

Más info   http://laredhada.wordpress.com/exposiciones/

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5b_ Exposicion INTROITUS

 

FEM-CIUDAD. TALLER DE EMPODERAMIENTO Y ARTE PÚBLICO PARA LIDERESAS Y MUJERES ARTISTAS DE CARTAGENA.

Con: COLECTIVO LA REDHADA- MESA DE CONFLUENCIA DE MUJERES DEL ATLANTICO.

Más Info  http://laredhada.wordpress.com/otras-actividades/

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4n_ Taller Fem Ciudad

4r_ Taller Fem Ciudad

 

 

 

“SÜTCHIN TÜÜ AKUAIPAKALÜ”

Uribia/Manaure (la Guajira, Junio 2007)
Su concepto trasgresor es RESISTENCIA, que en lengua Wayuunaiki se escribe y lee SÜTCHIN TÜÜ AKUAIPAKALÜ, como la actitud histórica común de su gente, constituyéndose en fortaleza frente a lo ajeno y barrera para incorporar lo nuevo. 12 Artistas convocados proyectaron sus propuestas en espacios exteriores, algunos en el medio ambiente entre las poblaciones de Uribia y Manaure.

Proyecto MALDEOJO- SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS ZONA NORTE-MINCULTURA

Artista comisionada: Alexa Cuesta.

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No sé si fue una simple intuición la que tuve sobre la brecha existente hoy x hoy entre las dos culturas wayuu, y digo dos porque se nota la diferencia entre la apuesta del gobierno venezolano por desarrollar, dar vida y evolución a “su” cultura wayuu y caso contrario; la ignominia y la falta de oportunidades, rayando en la violación de derechos fundamentales a la educación, salud y beneficios sociales de la comunidad wayuu colombiana, cada día mas empobrecida, mas politizada y mas contaminada de cosmovisiones impositivas (católicas y evangélicas, estas últimas por ejemplo, impiden bailar la Yonna en las rancherías)

La cultura wayuu colombiana zozobra no sólo por la rapiña de cualquier recurso institucional que frena su enaltecimiento, lo escuchamos en la voz de los líderes, sino también naufraga a la deriva del alcoholismo masculino, nos recuerda la obra del artista wayuu invitado Elión Peñalver Uriana, lo cual obstaculiza diálogos consecuentes y nítidos sobre la realidad de su cultura. Al igual se presiente una corrosión de la raíz cultural milenaria, mientras no se preserve la tradición oral de generaciones ascendientes a descendientes, fue el clamor del líder cultural Guillermo Ojeda Jayariyú; el aprendizaje del wayuunaiki escrito no ha sido el mejor acercamiento a su cultura, más bien ha sido utilizado por las multinacionales, instituciones y falsos cultores para amañar políticas culturales mientras los verdaderos proyectos wayuu de desarrollo socio-culturales reposan moribundos en escritorios desvencijados de las secretarias de planeación y desarrollo de los municipios. Mientras se siguan violando los derechos fundamentales a la identidad étnica, pues el registro de cedulas de ciudadanía sigue hoy por hoy manipulada por los viejos “caciques” políticos, quienes retienen las cédulas en complicidad con los registradores para beneficios electorales, habrá propuestas de arte social como la indagatoria de la joven artista Alis Bonilla en su obra “Póngale la Firma”.

Puedo expresar abiertamente sin temor a equivocarme que si bien la resistencia de la cultura wayuu se basa en la adaptación a todo tipo de culturas foráneas (vimos waireñas de marca “nike” y “puma”, mochilas de tejido wayuu con los motivos de la coca-cola o mochilitas para cargar el celular), no vimos ni un soloproyecto de desarrollo sostenible, ansiosamente pensé en contemplar macroproyectos de energía solar en tierras desérticas para la comunidad wayuu, parece redundante pero no lo hay, y Jepirachi (el parque eólico…¿Temático?… de las Empresas Públicas de Medellín) no es el mejor ejemplo a seguir mientras se siga implementando el modelo de desarrollo capitalista de empresas de todo tipo que sólo contemplan la posibilidad de extraer los recursos y llevar los dividendos afuera, a territorio alijuna, multinacionales que siguen destruyendo la vida en forma de flora y fauna de paisajes naturales, de aire limpio, el “Santuario” ha sido profanado nos comenta José Luis Palmar en su propuesta artística, como si la naturaleza fuera moneda de cambio, como si la población autóctona no importara, como si el territorio ancestral wayuu les perteneciera a todos menos a ellos mismos. Me pregunto ¿A que tipo de líderes indígenas están comprando con exiguas prebendas?, ¿Quiénes son los Políticos que frenan el desarrollo social y cultural a manera de dique de contención mental y egoísta, taponado por la total desidia y apatía? La obra de Frank Ramos también se pregunta lo mismo, en lo relativo a la cultura wayuu de la sal y la lucha contra IFI-Concesión Salinas de Manaure, empresa del estado.

Del lado colombiano apenas se escucharon los sonidos de Kashas, Massis, Wotoroyoys, Warruttas, Sawawas y Awawaijas; cantos o Jayeechis autóctonos y de rica improvisación, en el Festival de la Cultura Wayuu en Uribia, supuestamente Patrimonio Cultural de La Nación. Nos ahuyentó la programación de conciertos con presupuestos desmedidos, ¿Cuánto cuesta invitar a Wilfredo Vargas? Lanzábamos al aire la pregunta mientras cavilábamos sobre lo que estaba pasando frente a nuestros ojos: la mendicidad, el hambre y las ventas ambulantes, todos ligadas en una sola acepción: la miseria en la que vive la mayoría de la población wayuu. Por si fuera poco, percibimos todo el peso de las responsabilidades familiares, de protección y cuidado del hogar, que llevan a cuestas las mujeres wayuu, las que de alguna u otra forma preservan las tradiciones artesanales de la etnia, de ellas, de esto, nos hablan las obras de Joaquín Ariza, Anibal Epinayú, Shirley Cabanas y Esdras Zará.

Del lado venezolano contemplamos el aforo completo en los discursos de líderes wayuu: teóricos, sociólogos y antropólogos mientras los directivos del Centro Cultural De Uribia les negaban el espacio de diálogo a líderes jóvenes wayuu (colombianos) como David Cáceres.

Del lado Colombiano nos percatamos de que las ancianas wayuu ya no quieren conversar y contar las mitologías pertinentes a una cultura netamente oral, toda la labor se la están dejando a los colegios e internados, que por cierto son en su mayoría católicos o patrocinados por multinacionales, “rara”coincidencia.

Del lado venezolano las Piatchis, conocedoras y transmisoras de las tradiciones mas entrañables, estudian e investigan y cuentan con apoyo institucional suficiente, por ejemplo tengo grabada en mi memoria, la voz pausada de aquella Piatchi de la cerámica que nos habló de las fantásticas formas de las wayunkeras (motivación suficiente para la obra “Vigías” de Esdras Zará) ella, es la conocedora no sólo de la técnica, pues sigue indagando formas tradicionales, sino que traduce la cosmogonía wayuu, dando paso a nuevas estructuras basadas en mitos y leyendas, ver las diferentes transformaciones del sentido femenino, de la diosa Pulowi, convertidas en mágicas cerámicas antropo-zoomorfas, fue el acicate para seguir adelante con el proyecto, para enaltecer la cultura que está escrita en textos y libros que son orgullo de la historia de la antropología colombiana y motivo suficiente de la resistencia mítica de esta cultura, plasmada en forma de performance en la obra “Waireña Sütchin” de Vespasiano Ruiz. La reivindicación del derecho a la diversidad cultural desde este arte hecho por artistas, valga la redundancia, intenta de alguna manera concienciarnos sobre esta triste realidad wayuu colombiana, por lo menos sacando “los trapitos al sol” o exponiendo a la luz pública nuevas maneras de interpretar un arte menos contemplativo y mas crítico como el de la obra “Nuchon Kay Ekuush” (Hijo del Sol Devorado) de Karina Herazo y la utilización del yotojoro con el que cubrió el gran timo del poder occidental, o al menos revestir ese remedo de obelisco o monolito de cemento que lo simboliza. La artista contribuyó a crear conciencia en la comunidad wayuu, pero también descubrió en algunos habitantes uribieros una repulsa de este tipo de intervenciones en el espacio público que cuestionen el estatus ganado durante siglos de hegemonía y acostumbrados a mantener en bajo perfil la etnia wayuu.

También fuimos críticos con la cultura wayuu que sigue contemplando las castas superiores como las más importantes, lo descubrimos en la obra de Luis Gutiérrez “Universo Apalanshi”, en la cual descubrimos la valentía del pescador wayuu, la verdadera resistencia y respeto hombre-naturaleza, la dureza de las condiciones laborales y la eterna espera de la mujer cabeza de hogar por el sustento diario.

Los objetivos del laboratorio estuvieron salvados mientras percibimos que “dimos en el clavo” y la acogida fue entusiasta, libre y espontánea de la población wayuu, no sólo la adulta sino también la infantil. Lo apreciamos en la obra “Semillas” de Bélgica Quintana, palpando el cómo desde pequeños ya nos nutrimos de relatos y cuentos para crecer en diálogo constante así fortaleceremos la libre expresión y entenderemos la lucha de nuestros ancestros naturales para restablecer lo que francamente hace falta en nuestro bello y diverso país: una real y diáfana democracia con la tierra y sus habitantes.

(Este Laboratorio fue patrocinado por dineros públicos del Ministerio de Cultura de Colombia. Los significados y puntos de vista de este texto solo implican a la autora del mismo. Las obras pertenecen a sus autores pero pueden ser copiadas para su difusión.)

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ALIS BONILLA “Póngale la firma”

A partir del texto de Estercilia Simancas “Manifiesto No Saber Firmar” y las fotocopias ampliadas de cédulas de ciudadanía se pudo constatar la violación del derecho a la identidad étnica de los wayuu. Las fotocopias pegadas sobre la fachada de la Registraduría de Uribia denuncian estas actitudes políticas en el departamento de La Guajira. La artista sufrió intimidación durante el montaje de la obra y hubo algo de nerviosismo institucional.

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ANIBAL EPINAYU “wayuu_tayakai_toolo”

Las labores del hogar no deben ser características de ningún rol femenino. “Soy Un Hombre Wayuu” intenta reconocer la labor de los hombres wayuu que ayudan en las tareas del hogar como cocinar, lavar platos, barrer, servir la comida, etc. En una cocina típica en la Ranchería de Piedras Blancas se llevó a cabo el performance. Las mujeres wayuu se sorprendieron de esta inusual actitud.

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BELGICA QUNITANA “Semillas”

Con cuentos y dinámicas la artista motivó a 60 niños para que dibujaran el árbol del Trupillo, hito urbano de de la lucha sindical de trabajadores de la sal en Manaure, ellos aún no conocían la historia y bajo su sombra reconocieron entre otras cualidades su poder de adaptación.

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Elión Peñalver “En Cuerpo Ajeno”

 En la entrada del Hospital de Uribia, se instaló un “alambique” de fabricación casera, semejante a los que tienen en cada ranchería, este en particular estaba hecho de botellas de whiskey, latas y tapas de cerveza y un tubo de dextrosa. Se Llama la atención sobre el alcoholismo en la comunidad wayuu. “Cuerpo Ajeno” se le dice al chirrinchi que se envasa en botellas de Old Parr.

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Esdras Zara “Vigías”

Cuatro esculturas femeninas, retomadas de las wayunkeras  muñecas de cerámica wayuu, realizadas en sacos rellenos de sal y colocadas en las cuatro esquinas de una charca artesanal, reflejan la importancia del matriarcado en la cultura wayuu.

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Frank Ramos “172 espejos”

 172 bloques de sal, extraídos de las salinas son ubicados en la entrada de la Alcaldía de Manaure como enaltecimiento de los 172 años de la lucha de la comunidad wayuu por la pertenencia y el manejo administrativo de este recurso. El artista es gran conocedor de la cultura de la sal.

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Karina Herazo “Nuchon Kay Ekush”

Uribia fue fundada para ser la capital de La Guajira y controlar militarmente toda la península, el obelisco es el símbolo de poder y hegemonía occidental. La obra quiere dar un vuelco a la memoria urbana, cubriendo con yotojoro, material wayuu de construcción, este monumento. Nuchon Kay=Hijo del Sol, así llamaron al fundador de UribiaCap.Londoño… Ekuush=Devorado.

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Luis Gutiérrez (Q.E.P.D) “Universo Apalanshi”

Considerados como castas inferiores, los apalanshi o playeros se reconocen por no poseer ganado, símbolo de poder económico entre los wayuu. El video de 10 min. trata de enaltecer la labor pesquera, con una proyección en “Mundo Marino” el local donde llegan cada tarde después de luchar valientemente contra las olas y de exponer peligrosamente sus vidas.

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Shirley Cabanas “Madre Riqueza”

El primer tanque del acueducto de Uribia no es considerado como patrimonio histórico. La obra, un tejido especialmente protector de los escombros que caen a diario y de color rojo que simboliza la sangre, la vida, consolidan la idea de la madre natura cuidadora y protectora. Se protege también y simbólicamente el preciado líquido en territorio desértico.

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Vespasiano Ruíz “Waireña Sutchin”

Una gran esfera de 2m de diámetro es rodada desde Las Salinas a la gran charca Shorshimana. La Waireña es el calzado wayuu realizado de llanta reciclada y tejido típico, con esta obra se quiere hacer un homenaje a la resistencia y la capacidad de desplazamiento por toda la Nación Wayuu.

“EXCÉNTRICAS (…las que tejen)”

Con Asoc. AWAYO

Toda una completa agenda de actividades en torno al concepto de tejido, fue la primera apuesta de la Asociación AWAYO en su primera exposición colectiva: Un happening, diversos artistas invitados como Mau Monleón, Colectivo la Tejedora, Juana Uribe, al igual que una videoconferencia (Bogotá-Buenos Aires y Valencia) con las artistas: Maribel Domenech, Maria Angelica Medina, Claudia Martínez. También nos acompañó con una conferencia sobre cultura del Istmo de Tehuantepec, la historiadora de arte: Irene Ballester.

Lugar: Sede Fundación CEIMIGRA-Valencia

Año:2008

Fotografías: Pertenecen a la Asociación AWAYO (Bibiana Vélez, Carolina Coppens, Delia Sánchez, Maricely Corzo, Danka Stepan) Favor citar a Sergei Dukrov como autor  de la foto y pedir permiso para publicaciones.

“STEFKA, DANUTA, MARIANA…”

Con Mau Monleón

“La mayoría de las extranjeras que han llegado solas son mujeres líderes, en el sentido de que su situación les otorga poder desde el punto de vista de sus países de origen (no olvidemos las importantes remesas que mandan y el rol de “sustentadoras” respecto a sus propias redes familiares, constituidas asimismo, en general, por otras mujeres que cuidan de sus mayores, niños y niñas.)” Del Texto de Mau Monleón: “Contrageografías Humanas. Género, economías informales y roles adquiridos”
 

Mau Monleón es una artista valenciana, feminista, perteneciente a la Asociación de Mujeres Inmigrantes y Profesora Titular del Depto. de Escultura de la Universidad Politécnica de Valencia.

Lugar: Espacio público de Alginet (Valencia)

Exposición Colectiva: Efímer 07 (existe catálogo)

Año: 2007

 

 


“EN VERANO PRACTICA EL HOGARING”

Con Mercé Galán

“CULTIVANDO EL MERCADO”

Con Maricely Corzo

cultivando el mercado

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